Valadrem

«Parecen fuegos de artificio»

14 de febrero de 2022

Centauria (2021), segunda parte

Un poco más tarde de lo esperado, ayer por fin acabé de ver la segunda (y última) temporada de Centauria (Centaurworld, en su versión original).
No estoy seguro de qué ha cambiado detrás de las cámaras, o si la serie sufrió un cambio de última hora en el formato que se supone que debía tener, pero me temo que tengo que reconocer que en esta ocasión la temporada ha sido bastante irregular. Así como la primera temporada tenía un ritmo impecable en el que la historia no paraba ni un minuto (excepto, quizá, en el algo accidentado Agujeros: 2ª parte), en esta ocasión la serie clava los frenos nada más empezar y alarga algunos pasajes mucho más de lo cabría esperar, llegando por momentos a dar la sensación de que no está pasando nada.
Me pregunto si, en parte, la intención tras el cambio de ritmo de la temporada era simplemente que pudiésemos disfrutar un poco más de Centauria y sus habitantes antes del eminentemente definitivo final. Puede que, en caso de volver a visitar la serie en el futuro, estos minutos extra en Centauria no se vean tanto como un relleno que retrasa el final y tal vez resulte agradable tener más material de una serie de la que difícilmente podemos esperar más temporadas. Pero, muy a mi pesar, la sensación a priori es que gran parte de la temporada prácticamente podría haberse comprimido en un solo episodio y la historia habría fluido bastante mejor.
En cualquier caso, el pequeño bache de estos insospechadamente dispersos episodios no desmerece en absoluto el conjunto de la serie. El triple episodio final, prácticamente una película en sí mismo, cumple con creces con las expectativas y recupera con toda su fuerza la emoción, la música y también el humor que me engancharon a la pantalla en la primera temporada. Un fantástico episodio que no se limita a hacer que haya valido la pena luchar con los episodios anteriores sino que es, por méritos propios, un grandísimo broche para una grandísima serie.
Si ya resultaba complicado recomendar esta indescriptible serie después de la primera temporada por su más que peculiar tono, la aún más caprichosa segunda temporada lo hace todavía más difícil. Aún así, no puedo sino manifestar mi absoluto amor por ella.
Centauria es un pequeño tesoro.

Etiquetas: , ,

🔗 | Publicado: 11:45

2 de febrero de 2022

Dos series

Mientras nos acercamos al inminente fin del mundo y esas cosas, querría aprovechar para mencionar dos pequeñas joyitas de animación de las que no había hablado por aquí hasta ahora.

Los cuentos de Lupín, con diferencia la menos conocida de las dos series de las que voy a hablar hoy, es una coproducción franco-italo-china (aunque como obra eminentemente europea también hay algún nombre español entre los créditos). Cuenta las aventuras del pequeño Lupín, un lobito que cada día sale de su cuento para saltar a otras historias y poder ser el héroe. Con una animación realmente adorable y un espíritu lleno de positividad, cualquier episodio de Los cuentos de Lupín resulta perfecto para levantar el ánimo.
Disponible en abierto para Francia e Italia, por desgracia en España el bueno de Lupín ha acabado en un pequeño canal de pago del que yo ni siquiera había oído hablar antes llamado Canal Panda. Aunque los episodios en español están ahí fuera para quien no sea demasiado vago para encontrarlos, probablemente las versiones internacionales sean de momento el modo más fácil de disfrutar de la serie tirando de VPN o similar, así de paso sirven para aprender un poco de idiomas o algo. Dicho sea de paso, y sin desmerecer en absoluto los otros doblajes, la voz original de Lupín en el doblaje francés es formidable y fue una de las principales razones de que viese un puñado de episodios en ese idioma sin saber una palabra. Como curiosidad, la dobladora francesa de Lupín es bilingüe y puso también voz al doblaje en inglés, aunque lamentablemente este es más difícil de encontrar.
Los cuentos de Lupín tiene una única temporada de 78 episodios, todos los cuales ya se han emitido tanto en francés e italiano como en el doblaje español. Una pequeña delicia que, si bien no conviene consumir del tirón ya que la estructura similar de los episodios puede resultar repetitiva, sí es perfecto como píldora de optimismo para tener siempre a mano en el botiquín.

Bluey, la otra serie de la que quería hablar, aunque dudo que a estas alturas necesite presentación, es una serie australiana. Aquí seguiremos a Bluey y a su hermana pequeña Bingo, dos perritas pastor con una gran imaginación. Concebida originalmente, según su propio creador, simplemente como "una versión australiana de Peppa Pig", Bluey supera con creces su referente, convirtiéndose por pleno derecho en una serie inolvidable.
En España, Bluey se puede ver aleatoriamente en abierto en la TDT en Disney Channel, aunque en el momento de escribir esta entrada se está tomando un descanso. Creo que también se puede ver en alguna de las cosas esas de pago de Disney. No es, sin embargo, una serie de Disney, ellos solo se encargan de la distribución y de censurarnos cosas al azar porque ofenden a algún memo en Estados Unidos que no tiene nada mejor que hacer. Por suerte, incluso con la incomprensible censura que afecta a algunos episodios, Bluey sigue desbordando imaginación y corazón por los cuatro costados y merecerá pasar a la historia como una de las mejores series de animación que hemos tenido el honor de disfrutar.
Bluey tiene tres temporadas de 52 episodios, las dos primeras ya se han emitido en España (con un doblaje estupendo, todo hay que decirlo), mientras que la tercera empezó hace poco en Australia y va por la mitad, esperemos no tarde en llegar aquí. Aunque no todos los ciento y pico episodios llegan a ser igual de memorables, Bluey es en líneas generales una auténtica maravilla y algunos de sus episodios son sencillamente fantásticos.

Ahí quedan las recomendaciones de hoy, espero que cualquiera que lea esto disfrute con estas encantadoras series tanto como yo.

Etiquetas: , ,

🔗 | Publicado: 20:22

26 de diciembre de 2021

Matrix Resurrections (2021)

Hace catorce años empecé a llevar un registro de las películas que iba viendo. Desde entonces he visto 1873 películas. Salen a unas 133 películas al año. Quién sabe cuántos miles de películas en toda la vida. La mayor parte de las películas, para bien o para mal, acaban pasando de largo. Son pocas las películas por las que sentimos simpatía, menos aún aquellas que atesoramos con especial cariño. Y muy, muy pocas aquellas que merecen el título de Favoritas, con todas las letras. En mi caso esa lista es muy corta y, desde antes incluso de que empezara a anotar todas las películas que veo, cuenta con apenas tres películas.
Una de ellas es Matrix. La película de 1999, aunque yo no la vería hasta que se estrenó en televisión. Grabada en una cinta de vídeo para poder verla al día siguiente sin anuncios, acabaría viendo aquella grabación tantas veces que mi vídeo empezó a comerse la cinta. Llegué a conseguir el DVD de la película en préstamo sólo para grabarlo en una cinta virgen y poder seguir viendo la película, aunque no tardaría en comprarme el DVD yo mismo. La primera película que compré en DVD, un DVD que aún hoy conservo como oro en paño. La película lo merecía. Matrix era (¡es!) una película redonda, perfecta, magistral. Las otras películas de la lista no son, sin embargo, sus secuelas. Aquellas secuelas innecesarias y espurias por las que sentí tanto desprecio como amor había sentido por la película original. Vulgares trapacerías que en ocasiones me hicieron dudar incluso de la primera película.
Hace unos días se estrenaba Matrix Resurrections, una nueva entrega, muy separada de aquellas olvidables secuelas. Esta vez no he ido al estreno como aquel día de mayo de 2003 en la que la agotadora carrera bajo el sol de mediodía entre el metro de Colonia Jardín y el insospechadamente lejano Kinépolis de Pozuelo acabaría siendo un camino de rosas comparado con lo que esperaba dentro de la sala. Pero, esta vez sí, me alegro de haber visto esta secuela. Resurrections está todavía muy lejos de la película original, hay algunos detalles que no acaban de funcionar y las conexiones con las anteriores secuelas no dejan de ser una sombra, pero aun así esta nueva entrega se encuentra a años luz de las secuelas anteriores.
Uno de los puntos que hacen que el resultado funcione es, sorprendentemente, el tono. Las secuelas anteriores se tomaban demasiado en serio a sí mismas. Esto no debería haber sido malo, a fin de cuentas si la película original era digna de todo el respeto, las secuelas no podían haberla ridiculizado. Por desgracia, las grandilocuentes adiciones al universo de la película, algunas de ellas más que risibles, no podían tomarse en serio ni de lejos, convirtiendo el resultado en una involuntaria y bochornosa parodia. El rey estaba desnudo cuando creía que llevaba sus más elegantes galas. Por contra, Resurrections no se toma tan en serio a sí misma, ya recurriendo a la metanarrativa desde el principio para recordarnos que no estamos ante la película que esperábamos. Esto no tenía por qué ser garantía de éxito, es este un recurso tramposo que, en demasiadas ocasiones, se usa de modo más que cutre cuando malos guionistas quieren hacernos creer que podremos pasar por alto los errores de su obra si son ellos los primeros en señalarlos, pero aquí sirve de refrescante contrapeso a la impostada e irrisoria seriedad de las anteriores secuelas, dando una más que necesaria nueva perspectiva al conjunto.
Y si tramposo es recurrir a la metanarrativa para expiar los pecados, aún lo es más resucitar a los muertos. De entre los incontables errores y pecados de las secuelas, matar a los protagonistas era la puñalada que más dolió. Tal vez aquel sacrificio hubiese tenido sentido en otras circunstancias, en una película mejor, pero al final de aquella infumable Revolutions, resultaba completamente carente de sentido. Las muertes de Trinity y Neo no aportaban nada a una trama hueca, no eran en modo alguno un final digno de admiración, no eran más que un desesperado intento por hacer que un deslustrado conjunto pareciera un poco más intenso recurriendo a lo fácil. Resurrections no intenta ignorar aquellas muertes, se limita nuevamente a recurrir a lo fácil para cambiar el resultado de lo que vimos, pero por muy tramposo que sea este nuevo atajo, la satisfacción de poder cerrar esta absurda herida aunque sea dos décadas después supera con creces cualquier posible remilgo.
Resurrections no pasará a formar parte de ninguna de mis listas de películas favoritas. Y no es, tampoco, la secuela que Matrix necesitaba. Pero es la secuela que aquellas secuelas necesitaban. Han tenido que pasar 18 años pero, por fin, puedo hacer las paces con Matrix. No podía haber pedido más.

Etiquetas: ,

🔗 | Publicado: 00:28

6 de octubre de 2021

My Little Pony: Una nueva generación

Hace unos días llegaba a Netflix la que, para mí, ha sido una de las sorpresas más agradables del año. Dudaba si a estas alturas merecía la pena hablar de esta película, pero creo que sería injusto no hacerlo. Estoy hablando de My Little Pony: Una nueva generación (My Little Pony: A New Generation).
El (poco original) título no nos engaña, en los primeros minutos descubriremos que ya no nos encontramos donde lo dejamos en 2019, sino que estamos en el futuro. En un futuro tan, tan lejano que las protagonistas de la serie que conocíamos son apenas una antigua leyenda, tan antigua que únicamente un pony apasionado por la historia antigua y su hija pequeña aun creen en ella.
Nadie más cree en esta leyenda porque, en esta futurible Equestria, a los ponis les resulta imposible pensar que realmente hubo un momento en el que las distintas razas de ponis pudieron estar unidas. Los ponis terrestres siguen ciegamente a una fabricante de ineficaces artefactos defensivos convencida de que los pegasos y los unicornios les atacarán en cualquier momento, los pegasos se encuentran recluidos en lo alto de una montaña donde se limitan a admirar a su engañosa familia real, mientras que los unicornios se esconden en un apartado bosque, presos de la paranoia y la superstición.

Nada parece ir a mejor en los años que transcurren hasta que la potrilla que conocemos al principio llega a convertirse en adulta y es por esto que deberá ser ella, junto con los ponis que encuentre por el camino, quienes intentarán demostrar que aquellas antiguas historias eran ciertas y que realmente hubo un tiempo en el que la amistad era mágica y puede volver a serlo.
Sin embargo, y pese al título, esta conexión con la generación anterior, probablemente parcialmente movida por un intento por recuperar la popularidad de aquella malograda serie, no es en absoluto uno de los pilares de la película. Resulta agradable ver que el recuerdo de nuestras queridas protagonistas sirve de inspiración para salvar Equestria una vez más, resultan también emotivos algunos de los pequeños guiños que salpican la película, pero ninguno de estos detalles es en absoluto necesario.

La película podría tener lugar en otro mundo, con otros héroes o heroínas, y no por ello sería menos válida, como sin duda será igualmente válida para esa nueva generación que no llegó a conocer la serie original. Porque lo que hace especial a la película no es un puñado de referencias, sino su mensaje. Su corazón.
Después del repulsivo final de Friendship is Magic, escribía una entrada en la que resumía la caída en desgracia de la serie comparando el primer episodio con el último. Cómo la serie había pasado de ser una reconfortante celebración de la amistad a convertirse en una descerebrada y descerebrante parodia en la que lo único que importaba era una épica batalla que había que ganar a cualquier coste, sin importar cómo, sin recordar por un momento qué era lo que se estaba defendiendo.

Afortunadamente, nada de ese lamentable final se ha conservado en esta nueva película. A pesar de lo diferente que es el mundo y lo distintos que son los personajes, hay mucho más del espíritu original de la serie en esta película que en cualquier episodio de las últimas temporadas que tuvimos la desgracia de sufrir. La película está orgullosa de su mensaje y lo celebra sin recurrir a atajos, sin esconderse tras una máscara de cinismo, siendo totalmente sincera. Y sorprendentemente lo hace incluso superando, en cierto modo hasta holgadamente, aquella digna película de 2017 que ya consideré una pequeña delicia en su momento.
Acababa mi crítica de la serie con un deprimente hoy incluso soñar nos está vetado. Si hay algo que quiere recordarnos esta maravillosa Una nueva generación es que nunca debemos dejar de soñar. No tengo más que buenas palabras para Robert Cullen, José Luis Ucha y todo el fantástico equipo detrás de esta encantadora película.
Un millón de gracias. Gracias por recordarnos que la magia existe.

Etiquetas: , ,

🔗 | Publicado: 17:30

10 de septiembre de 2021

Prioridades

🔗 | Publicado: 11:25

6 de agosto de 2021

Centauria (2021)

Hace unos días, Netflix estrenaba la primera temporada de su nueva serie de dibujos animados Centauria (Centaurworld, en su título original). Después de haber visto los diez episodios en apenas un par de días, y mientras espero la llegada de la segunda temporada... el año que viene... he pensado que podría dedicarle unas líneas.
Centauria cuenta la historia de Yegua, una yegua de batalla normal y corriente de un mundo devastado por la guerra que, por accidente, acaba en un mundo que no se parece en nada al suyo, ni al nuestro. Con el único artefacto que puede acabar la guerra en su poder, Yegua debe emprender un viaje para reunirse con su Jinete y salvar su mundo antes de que sea demasiado tarde.
El viaje de Yegua no será fácil. Como el material promocional de la serie hace suponer, el colorido chillón y el humor absurdo de Centauria supondrán un choque cultural para ella, pero sería un error suponer que será eso lo único que encontremos. No hace falta ir más lejos que al segundo episodio para descubrir que en Centauria hay más que arcoíris y tontas canciones. Aunque, dicho sea de paso, las canciones, tontas o no, son uno de los puntos fuertes de la serie. Con un promedio de más de tres canciones por episodio y casi una hora en total entre los diez episodios, la música sirve como hilo conductor de muchos de los momentos claves, desde lo más disparatado a lo más emocional, algo que podemos ver desde el mismo piloto con estilos completamente diferentes como la emotiva Rider's Lullaby o la inspiradora Hello Rainbow Road que bien podría ser una canción de película de Disney.
Creo que Centauria no lo tendrá demasiado fácil para mostrar al mundo lo que tiene que ofrecer. Me temo que habrá quien no esté dispuesto a darle una oportunidad a una serie que abraza descaradamente el absurdo, como también habrá quien prefiera no entrar en el lado más serio de Centauria. Pero quien tenga una mente abierta y acompañe a Yegua en su viaje a caballo entre guerras atroces y situaciones ridículas encontrará una serie fantástica con mucho humor y aún más amor. Una auténtica maravilla que, sin duda, bien merecerá ser recordada como una de las mejores series que nos ha dejado este año.
So say bye to the old, and hello to that Rainbow Road!

Actualizado: dejo por aquí mi entrada sobre la segunda temporada.

Etiquetas: , ,

🔗 | Publicado: 21:55

16 de julio de 2021

Archivo