Valadrem

«Parecen fuegos de artificio»

4 de octubre de 2025

Slappers only!

🔗 | Publicado: 15:35

4 de noviembre de 2024

El helicóptero suizo

Ayer pude ver Apocalipsis Z: El principio del fin, más que digna adaptación del muy recomendable libro del mismo título (que leí hace más de diez años (!!) gracias a una recomendación de Microsiervos). No es de la película de lo que quiero hablar, sino de uno de esos detalles que a veces se nos pasan por alto pero que una vez que conoces no dejas de ver. Este helicóptero suizo.
Espera, ¿qué? Sí, si pensamos en cuál es el símbolo más obvio para indicar que algo está relacionado con la medicina, casi cualquier persona se irá inmediatamente a la icónica cruz griega de color rojo de la apropiadamente denominada Cruz Roja. El tema es que esta cruz es una marca registrada y su uso está completamente regulado, tanto por convenciones internacionales como por movidas incomprensibles de propiedad industrial.
Es por eso que, para quitarse de líos, el uso del símbolo original fuera de referencias directas es extremadamente raro. En ocasiones se opta por una cruz verde como compromiso, o los diseñadores se ponen algo creativos, como en el caso de My Little Pony: Friendship is Magic, donde la enfermera de Ponyville vio como su apenas disimulada cruz roja pasaba a tener un poco más de fantasía después del pertinente aviso del equipo legal. En la mayor parte de producciones audiovisuales, sin embargo, la cruz roja es sustituida por su más inmediato sucedáneo: una cruz blanca sobre fondo rojo. Una bandera suiza como la del helicóptero, vaya.
Aunque lo de la bandera suiza se limita a la ficción, la asociación de la cruz griega como símbolo sanitario está tan arraigada que casi todas las comunidades autónomas la incluyen de algún modo en el distintivo de su sistema de salud. Así tenemos una cruz (azul) con una estrella en el caso de Madrid, una cruz como espacio negativo en la S del servicio de salud de Castilla-La Mancha, y muchas otras cruces hasta llegar a la abstracta cruz de Asturias o la apenas visible cruz escondida en el logo de Cataluña.
Lo más divertido del tema es que, en realidad, existe un símbolo internacional para representar la sanidad, la vara de Esculapio, presente por ejemplo en el logotipo de la Organización Mundial de la Salud. Y, además, un símbolo específicamente para urgencias sanitarias, la estrella de la vida, una cruz de seis puntas que se puede encontrar en casi cualquier ambulancia. Casi cualquiera, excepto, obviamente, las de la Cruz Roja, que pueden permitirse quedarse con el original.
Por cierto, por si había alguna duda, sí, la cruz blanca sobre fondo rojo no se limita a las películas. En el mundo real, los vehículos de Suiza también utilizan su propia bandera. Eso que llevan ganado.

Etiquetas: ,

🔗 | Publicado: 12:15

8 de diciembre de 2023

20 + 20 years ago

Leo en Espinof que estos días se cumplen 40 años del estreno de Scarface, por aquí conocida como El precio del poder.
Una película icónica que nos dejó algunos momentos inolvidables y que descubrí, al igual que varios de mis colegas, gracias a su conexión con la saga de Grand Theft Auto. Una conexión por partida doble y cuyo máximo exponente fue el modo en que la película inspiró aquel Grand Theft Auto: Vice City de 2002-2003. Sí, Vice City como en ese futuro GTA VI, que curiosamente también se anuncia estos días. Igual no es casualidad que el esperado tráiler haya coincidido en el tiempo con esta celebración.
Aunque la inspiración de Vice City era innegable, había una conexión aun más directa. Un año antes, Grand Theft Auto III venía con parte de la banda sonora de El precio del poder en una de sus emisoras, Flashback 95.6. A pesar de que, dentro del juego, en esa radio presumían de tener todos los grandes éxitos, Rockstar todavía no era la máquina de hacer dinero que es hoy y el presupuesto no daba para el despliegue que si se pudo permitir GTA: Vice City poco tiempo después, así que en lugar de grandes éxitos de verdad, la emisora se tuvo que conformar con cinco canciones que se habían escrito para la película. No quitó para que, incluso entonces, Flashback FM fuera mi emisora favorita y acabara aprendiéndome de memoria los apenas 20 minutos del bucle.



Ahora que celebramos los cuarenta años de Scarface no he podido evitar acordarme de uno de los indicativos de aquella emisora.
All the songs you were tired of twenty years ago. Flashback FM.
Aquel corte es hoy tan viejo como entonces lo eran aquellas canciones. Casi nada. Felices veinte+veinte años, Tony.

Etiquetas: ,

🔗 | Publicado: 23:06

3 de septiembre de 2023

3 de septiembre

El 3 de septiembre de 1973, a las 18 horas, 20 minutos y 32 segundos, un moscón de la familia de las Calliphoridae capaz de batir las alas 14.000 veces por minuto se posaba en la calle Saint-Vincent de Montmartre.

En el mismo instante, en un restaurante cerca del Moulin de la Galette, el viento se colaba como por arte de magia bajo un mantel haciendo bailar unas copas sin que nadie lo viera.

Al mismo tiempo, en la avenida Trudaine 28, quinto piso, del distrito número 9 de París, Eugène Koler, al regreso del entierro de su mejor amigo Emile Maginot, borraba su nombre de la agenda.

Siempre en ese mismo instante, un espermatozoide provisto de un cromosoma X perteneciente a Raphaël Poulain se separaba del pelotón para alcanzar a un óvulo perteneciente a la señora Poulain, de soltera Amandine Fouet. Nueve meses después nacía Amélie Poulain.


Amelie (2001)

Etiquetas: , ,

🔗 | Publicado: 18:20

16 de mayo de 2023

The Great Wolf Pack (2022)

Decían Calvin y Hobbes que en todas partes hay tesoros. Vale, puede que tanto como tesoros sea un pelín exagerado, pero si algo nos recuerda la película que hoy nos ocupa es que podemos encontrarnos sorpresas muy agradables en los sitios en los que menos cabría esperar.
The Great Wolf Pack: A Call to Adventure es una película de animación de 2022. Muy corta, de poco más de 40 minutos y por tanto apenas un mediometraje, nace nada menos que como material promocional para un resort de Estados Unidos, con las propias mascotas de la marca como protagonistas. Estrenada principalmente como atracción del parque, aunque también disponible en YouTube y Kidoodle, únicamente en inglés en cualquier caso, su distribución está en resumen bastante alejada del circuito habitual. Una película tan poco "película" que FilmAffinity ni siquiera se ha molestado en añadirla a su catálogo.

Con esos antecedentes la cosa parecía no pintar demasiado bien, a lo que se suma que si nos decidimos a darle una oportunidad, justo al principio de la película ya nos encontraremos con algunos problemas. En su primera línea de diálogo, en lo que puede ser uno de los más descarados abusos de un cliché que nos podamos encontrar, el lobo protagonista se refiere a sí mismo como un lobo solitario para sentar las bases de algo que no ya solo el tráiler, sino también el propio título de la película se encargan de destripar. Por si esto no fuera suficiente para hacer saltar las alarmas, también en los primeros minutos dedican unos segundos a colarnos lo genial que es el sitio en el que están, codazo, codazo, guiño, guiño.
Llegados a este punto, podría parecer que estamos simplemente ante un mero anuncio de casi un hora sin el menor interés. Sin embargo, y por muy sorprendente que resulte, no es así. Acabadas las presentaciones, la variopinta pandilla protagonista, guiada por el reticente lobo solitario, empezará su búsqueda de un mitológico y mágico rincón perdido del bosque y juntos se verán arrastrados a una aventura en la que deberán ayudar a alguien a quien han oído pedir auxilio dentro de una misteriosa cueva.

Una vez la película se mete en harina y empieza la aventura, el ritmo resulta inesperadamente acertado y todo fluye bastante bien. También los personajes se dejan querer mucho más de lo que podría parecer en un principio, desde el lobo que iba de sobradillo hasta el mapache empollón y la ardilla hiperactiva que amagaban con resultar insufribles pero acaban resultando bastante encantadores. Sí es verdad que la historia puede ser más infantil de lo que podemos encontrarnos en otras películas de animación reciente, pero lejos de hacerse pesada, se puede disfrutar de ella sin ningún problema. Y, aunque puede verse lo limitado del presupuesto de la animación en algunos puntos, aun así cumple de sobra y hace justicia al cuidado diseño de los personajes.
Hay algo tramposo en alabar una película no por su méritos propios sino por superar unas expectativas que no podían ser más bajas, pero creo que en este caso los elogios son más que justificados. Incluso con su peculiar origen y su accidentado inicio, The Great Wolf Pack acaba siendo una película sorprendentemente digna gracias a su sentido de la aventura, sus simpáticos personajes y su adorable estilo. Curiosamente, otros elementos de la película también acaban teniendo un peso insospechado: el tono ingenuo e inocente, el uso de animación 2d y la omisión de móviles y otros elementos que pudieran situar la película en un momento concreto hacen que la película adquiera un leve pero evocador aire nostálgico, y hay pocos modos mejores de disfrutar una película de dibujos animados que sentir que nos devuelve a una de aquellas tardes de hace décadas viendo nuestras machacadas cintas de vídeo.

Termino comentando que la película sirve de piloto para una serie de duración indeterminada de la que solo se conocen cuatro episodios, también disponibles en Kidoodle, que resultarán una buena continuación para quien se quedara con ganas de más. Y como material adicional existen, además, cinco cortos, uno para cada uno de los protagonistas, que en el momento de escribir esto solo se pueden ver en Internet gracias a que alguien se molestó en grabarlos con una cámara de una de las pantallas del parque.



Creo que The Great Wolf Pack es una experiencia lo suficientemente agradable como para que bien merezca un poco de cariño. Sirvan estas líneas para dedicarle un sentido high paw.

Etiquetas: , ,

🔗 | Publicado: 20:07

21 de mayo de 2022

Chip y Chop: Los guardianes rescatadores (2022)

Cuando intervienen ya no hay que temer
Los malos tienen que correr


Canción de cabecera
Chip y Chop: Guardianes rescatadores (1989)



Como mucha otra gente de mi generación, le tengo un enorme cariño a aquella serie de Chip y Chop que vimos en los primeros noventa. Es cierto que a estas alturas mis recuerdos están bastante borrosos y no he vuelto a ver ningún episodio desde hace ya casi treinta años, pero eso no impide que mi respuesta instintiva cuando hay que llamar a alguien no sea sugerir los Cazafantasmas, sino los Rescatadores, ni que todavía a día de hoy, aunque sea muy de vez en cuando, aún canturreo malamente la canción de la cabecera alguna vez. Creo que un buen resumen de esta distante pero afectuosa relación es que aún recuerdo cuando alguien me hizo notar que, en contra de lo que llevaba como dos décadas repitiendo, en realidad la canción de la serie nunca había dicho "cuando intervienen nada hay que temer / todo lo pueden resolver".
Si el regreso de los Guardianes Rescatadores hubiese sido como el de aquella que fuera su serie hermana en el primer Club Disney de Televisión Española, probablemente no le habría prestado ninguna atención. Apenas llegué a ver un par de episodios de las nuevas Patoaventuras de 2017, pero incluso aunque me pareció una serie bastante agradable e infinitamente superior a otros experimentos como el vergonzoso engendro de las Supernenas de 2016, la nueva encarnación de los patos no consiguió engancharme.

Así y todo, tenía bastante curiosidad por la nueva película que llegaba esta semana a Disney+, Chip y Chop: Los guardianes rescatadores. No tanto porque fuese una película que estuviese esperando en modo alguno, sino porque me resultaba harto enigmática, confusa incluso. Al contrario que las renovadas Patoaventuras que eran una actualización del clásico, esos Chip y Chop parecían simplemente los de la serie original, más o menos. ¿Por qué precisamente aquella versión de las ardillas si Chip y Chop eran personajes de Disney desde mucho antes? ¿Tiene sentido mantener una referencia a Magnum tanto tiempo después? ¿Es suficiente motivo para hacer una película la potencial nostalgia de una serie que llevaba treinta años en el cajón?

Ni la sinopsis de la película ni el tráiler aclaraban demasiado. ¿Era un sentido homenaje? ¿Una cruda parodia? ¿El enésimo refrito que no es más que una simple excusa cutre para sacar dinero?
Después de haber visto la película, la respuesta puede resumirse en... . Sí, es todo eso y alguna otra cosa. La película se las apaña para tocar todos los palos, tanto para bien como para mal. Hay algunas escenas muy, muy divertidas, seguidas de otras escenas muy, muy forzadas. Giros dignos de aplauso y otros que causan bochorno. Ideas brillantes y otras del montón. Un auténtico batiburrillo. Entonces, ¿merece la pena? Para mí la respuesta vuelve a ser un, en este caso más que rotundo, .



Chip y Chop no es una película para todo el mundo. Enormemente marcada por la nostalgia, puede que no le diga demasiado a la gente que no le guarde cariño a las ardillas. Su parte de parodia puede resultar molesta a quien la encuentre poco respetuosa con el material original, mientras que en su vertiente de homenaje puede llegar a resultar incluso algo ñoña. Me atrevería a decir, no es una película para la eternidad. Pero tampoco es, en absoluto, una película que pase sin más, destinada a olvidarse cinco minutos después de vista. Para quien tenga la suerte de estar dentro del grupo de gente capaz de disfrutarla, Chip y Chop es una delicia. ¿Imperfecta? Sí. ¿Entretenida? Muchísimo más.
Creo que, irónicamente, una de las cosas más bonitas de esta película es el mero hecho de que exista tal cual es. A la vista está, en Disney eran plenamente conscientes de que no estaban haciendo su próximo clásico, no ya solamente por el estreno directo en Disney+, sino porque incluso se puede ver dónde se metió tijera en el presupuesto. Algo especialmente notable en el caso de Chip, que debería estar animado a mano, pero acabo siendo un modelo 3D disimulado con cell shading.

La película podría haberse quedado en una cutre copia de los Pitufos llevando a las ardillas a la ciudad, pero gracias a su guion es mucho más que eso. Las limitaciones de presupuesto podían haberse cargado los cameos que aderezan el metraje, pero estos están hechos con el máximo cariño. Se veía venir un auténtico desastre en potencia e incluso podemos ver las grietas por donde todo podía haber saltado por los aires, pero pese a todo la película consigue resistir y salir del paso con una enorme dignidad.

Incluso si nadie se acuerda de esta encantadora película en un par de años, nadie le podrá quitar el triunfo de que, contra todo pronóstico, es una auténtica gozada.
Tal vez mi mala memoria sí que tenía razón después de todo.
Cuando intervienen nada hay que temer, todo lo pueden resolver.

Etiquetas: , ,

🔗 | Publicado: 22:09

26 de diciembre de 2021

Matrix Resurrections (2021)

Hace catorce años empecé a llevar un registro de las películas que iba viendo. Desde entonces he visto 1873 películas. Salen a unas 133 películas al año. Quién sabe cuántos miles de películas en toda la vida. La mayor parte de las películas, para bien o para mal, acaban pasando de largo. Son pocas las películas por las que sentimos simpatía, menos aún aquellas que atesoramos con especial cariño. Y muy, muy pocas aquellas que merecen el título de Favoritas, con todas las letras. En mi caso esa lista es muy corta y, desde antes incluso de que empezara a anotar todas las películas que veo, cuenta con apenas tres películas.
Una de ellas es Matrix. La película de 1999, aunque yo no la vería hasta que se estrenó en televisión. Grabada en una cinta de vídeo para poder verla al día siguiente sin anuncios, acabaría viendo aquella grabación tantas veces que mi vídeo empezó a comerse la cinta. Llegué a conseguir el DVD de la película en préstamo sólo para grabarlo en una cinta virgen y poder seguir viendo la película, aunque no tardaría en comprarme el DVD yo mismo. La primera película que compré en DVD, un DVD que aún hoy conservo como oro en paño. La película lo merecía. Matrix era (¡es!) una película redonda, perfecta, magistral. Las otras películas de la lista no son, sin embargo, sus secuelas. Aquellas secuelas innecesarias y espurias por las que sentí tanto desprecio como amor había sentido por la película original. Vulgares trapacerías que en ocasiones me hicieron dudar incluso de la primera película.
Hace unos días se estrenaba Matrix Resurrections, una nueva entrega, muy separada de aquellas olvidables secuelas. Esta vez no he ido al estreno como aquel día de mayo de 2003 en la que la agotadora carrera bajo el sol de mediodía entre el metro de Colonia Jardín y el insospechadamente lejano Kinépolis de Pozuelo acabaría siendo un camino de rosas comparado con lo que esperaba dentro de la sala. Pero, esta vez sí, me alegro de haber visto esta secuela. Resurrections está todavía muy lejos de la película original, hay algunos detalles que no acaban de funcionar y las conexiones con las anteriores secuelas no dejan de ser una sombra, pero aun así esta nueva entrega se encuentra a años luz de las secuelas anteriores.
Uno de los puntos que hacen que el resultado funcione es, sorprendentemente, el tono. Las secuelas anteriores se tomaban demasiado en serio a sí mismas. Esto no debería haber sido malo, a fin de cuentas si la película original era digna de todo el respeto, las secuelas no podían haberla ridiculizado. Por desgracia, las grandilocuentes adiciones al universo de la película, algunas de ellas más que risibles, no podían tomarse en serio ni de lejos, convirtiendo el resultado en una involuntaria y bochornosa parodia. El rey estaba desnudo cuando creía que llevaba sus más elegantes galas. Por contra, Resurrections no se toma tan en serio a sí misma, ya recurriendo a la metanarrativa desde el principio para recordarnos que no estamos ante la película que esperábamos. Esto no tenía por qué ser garantía de éxito, es este un recurso tramposo que, en demasiadas ocasiones, se usa de modo más que cutre cuando malos guionistas quieren hacernos creer que podremos pasar por alto los errores de su obra si son ellos los primeros en señalarlos, pero aquí sirve de refrescante contrapeso a la impostada e irrisoria seriedad de las anteriores secuelas, dando una más que necesaria nueva perspectiva al conjunto.
Y si tramposo es recurrir a la metanarrativa para expiar los pecados, aún lo es más resucitar a los muertos. De entre los incontables errores y pecados de las secuelas, matar a los protagonistas era la puñalada que más dolió. Tal vez aquel sacrificio hubiese tenido sentido en otras circunstancias, en una película mejor, pero al final de aquella infumable Revolutions, resultaba completamente carente de sentido. Las muertes de Trinity y Neo no aportaban nada a una trama hueca, no eran en modo alguno un final digno de admiración, no eran más que un desesperado intento por hacer que un deslustrado conjunto pareciera un poco más intenso recurriendo a lo fácil. Resurrections no intenta ignorar aquellas muertes, se limita nuevamente a recurrir a lo fácil para cambiar el resultado de lo que vimos, pero por muy tramposo que sea este nuevo atajo, la satisfacción de poder cerrar esta absurda herida aunque sea dos décadas después supera con creces cualquier posible remilgo.
Resurrections no pasará a formar parte de ninguna de mis listas de películas favoritas. Y no es, tampoco, la secuela que Matrix necesitaba. Pero es la secuela que aquellas secuelas necesitaban. Han tenido que pasar 18 años pero, por fin, puedo hacer las paces con Matrix. No podía haber pedido más.

Etiquetas: ,

🔗 | Publicado: 00:28

6 de octubre de 2021

My Little Pony: Una nueva generación

Hace unos días llegaba a Netflix la que, para mí, ha sido una de las sorpresas más agradables del año. Dudaba si a estas alturas merecía la pena hablar de esta película, pero creo que sería injusto no hacerlo. Estoy hablando de My Little Pony: Una nueva generación (My Little Pony: A New Generation).
El (poco original) título no nos engaña, en los primeros minutos descubriremos que ya no nos encontramos donde lo dejamos en 2019, sino que estamos en el futuro. En un futuro tan, tan lejano que las protagonistas de la serie que conocíamos son apenas una antigua leyenda, tan antigua que únicamente un pony apasionado por la historia antigua y su hija pequeña aun creen en ella.
Nadie más cree en esta leyenda porque, en esta futurible Equestria, a los ponis les resulta imposible pensar que realmente hubo un momento en el que las distintas razas de ponis pudieron estar unidas. Los ponis terrestres siguen ciegamente a una fabricante de ineficaces artefactos defensivos convencida de que los pegasos y los unicornios les atacarán en cualquier momento, los pegasos se encuentran recluidos en lo alto de una montaña donde se limitan a admirar a su engañosa familia real, mientras que los unicornios se esconden en un apartado bosque, presos de la paranoia y la superstición.

Nada parece ir a mejor en los años que transcurren hasta que la potrilla que conocemos al principio llega a convertirse en adulta y es por esto que deberá ser ella, junto con los ponis que encuentre por el camino, quienes intentarán demostrar que aquellas antiguas historias eran ciertas y que realmente hubo un tiempo en el que la amistad era mágica y puede volver a serlo.
Sin embargo, y pese al título, esta conexión con la generación anterior, probablemente parcialmente movida por un intento por recuperar la popularidad de aquella malograda serie, no es en absoluto uno de los pilares de la película. Resulta agradable ver que el recuerdo de nuestras queridas protagonistas sirve de inspiración para salvar Equestria una vez más, resultan también emotivos algunos de los pequeños guiños que salpican la película, pero ninguno de estos detalles es en absoluto necesario.

La película podría tener lugar en otro mundo, con otros héroes o heroínas, y no por ello sería menos válida, como sin duda será igualmente válida para esa nueva generación que no llegó a conocer la serie original. Porque lo que hace especial a la película no es un puñado de referencias, sino su mensaje. Su corazón.
Después del repulsivo final de Friendship is Magic, escribía una entrada en la que resumía la caída en desgracia de la serie comparando el primer episodio con el último. Cómo la serie había pasado de ser una reconfortante celebración de la amistad a convertirse en una descerebrada y descerebrante parodia en la que lo único que importaba era una épica batalla que había que ganar a cualquier coste, sin importar cómo, sin recordar por un momento qué era lo que se estaba defendiendo.

Afortunadamente, nada de ese lamentable final se ha conservado en esta nueva película. A pesar de lo diferente que es el mundo y lo distintos que son los personajes, hay mucho más del espíritu original de la serie en esta película que en cualquier episodio de las últimas temporadas que tuvimos la desgracia de sufrir. La película está orgullosa de su mensaje y lo celebra sin recurrir a atajos, sin esconderse tras una máscara de cinismo, siendo totalmente sincera. Y sorprendentemente lo hace incluso superando, en cierto modo hasta holgadamente, aquella digna película de 2017 que ya consideré una pequeña delicia en su momento.
Acababa mi crítica de la serie con un deprimente hoy incluso soñar nos está vetado. Si hay algo que quiere recordarnos esta maravillosa Una nueva generación es que nunca debemos dejar de soñar. No tengo más que buenas palabras para Robert Cullen, José Luis Ucha y todo el fantástico equipo detrás de esta encantadora película.
Un millón de gracias. Gracias por recordarnos que la magia existe.

Etiquetas: , ,

🔗 | Publicado: 17:30

18 de noviembre de 2019

El Rey León (2019)

Por fin he visto El Rey León.

Ha sido una decisión difícil, la película original de 1994 es una de mis películas favoritas desde hace décadas y no llevo demasiado bien lo de que nuevo material estropeé cosas a las que tengo cariño. No guardo buen recuerdo de las secuelas directas a vídeo y ni siquiera llegué a atreverme a darle una oportunidad a la nueva serie de dibujos, así que las tibias críticas que la nueva película recibió a su paso por los cines eran motivo más que suficiente para que tuviese muchas dudas. Aun así, decidí darle una oportunidad. Y solo puedo definir la película con una palabra.

Maravillosa.


El Rey León ha tenido la mala suerte de ser clasificada como remake, cuando no lo es en absoluto. Es una preciosa carta de amor a la película original. Tal vez sea un remake en el sentido literal del término, pero en el sentido cinematográfico, un remake es una película como Ocean's Eleven o The Italian Job, películas que sustituyen y reemplazan los originales. Nadie necesita haber visto La cuadrilla de los once o Un trabajo en Italia para ver sus nuevas versiones. Sin embargo, El Rey León de 2019 solo se puede entender como material adicional de la primera película.

Puede que ese sea su mayor problema y puede que sea esa la razón por la que algunos críticos fueron tan duros con ella: este nuevo Rey León no solo no es un remake, ni siquiera es una película como tal. Es sencillamente una nueva oportunidad de vivir la misma historia con otros ojos pero con el mismo corazón. Como es obvio, algo tan íntimo no puede tener el mismo valor emocional para todo el mundo y, muy probablemente, este mismo truco aplicado a cualquier otra película de Disney me habría dejado indiferente. Pero aquí funcionó perfectamente, al menos para mí.

Viendo la película y disfrutando cada segundo de ella me dolió recordar algunas de las críticas más duras que leí en su momento. Una de ellas, a propósito del reiterado uso de secuencias exactamente iguales que las de la película de animación, era especialmente desafortunada. Es precisamente ese uso de aquellos planos icónicos una de las grandes bazas de esta versión en acción real. Lejos de ser una vulgar copia como las críticas acusaban, no puedo sino ver esos planos como la imaginación llevada a la pantalla. Cuando veíamos la película de animación de 1994 no veíamos paisajes pintados y celdas de animación, veíamos África y leones de verdad, y es justo eso lo que esta película nos ha dado la oportunidad de ver. Exactamente lo que imaginamos hace veinticinco años, cobrando vida "de verdad".


No puedo acabar sin mencionar algo que en su momento me pareció más que confuso, la oposición frontal de Disney a llamar a esta película "animación" a pesar de que, técnicamente, es una película de animación: no hay actores y absolutamente todo está hecho por ordenador, exactamente igual que en todas las películas de animación que ha hecho Disney desde que abandonaron el 2D. La insistencia de Disney fue tal que mucha gente creyó que Disney estaba renegando de sus orígenes.

Creo que esa suposición no podría estar más lejos de la realidad, Disney puede haber abandonado el 2D, pero no ha abandonado la animación. Ahí está la secuela de la sobrevaloradísima Frozen para recordarnos que hay animación para rato. Y, tal y como Disney ha hecho Frozen 2, también podría haber usado ese mismo estilo de animación 3D para hacer un remake de El Rey León. Probablemente hubiese sido muchísimo más sencillo y barato que la versión en "acción real". Si no lo hicieron no es porque renieguen de la animación, sino porque hacer un remake así sería un crimen, sería tanto como decir que había algo de malo en la película original. Esta versión en "acción real" tiene justo el espíritu contrario, es una reivindicación de lo fantástica que fue aquella película original desde el primer al último plano.

Me alegro mucho de haberle dado una oportunidad a esta película. Puede que no sea absolutamente perfecta, pero me parece que sería muy difícil haber hecho algo mejor que esto.
Muchísimas gracias, Jon Favreau.

Etiquetas: , ,

🔗 | Publicado: 13:29

8 de diciembre de 2017

My Little Pony: La Película

Tras una espera demasiado larga, hoy por fin llega a nuestros cines My Little Pony: La Película.


Estrenada en el mundo civilizado a primeros de octubre, la película pasó con discreto éxito por las carteleras de otros países. Dirigida a un público más infantil que las películas de dibujos a las que nos tienen acostumbrados Pixar o Blue Sky, la película no consiguió romper los prejuicios asociados a una marca maldita que sin duda echó para atrás a mucha gente. Resulta especialmente triste que entre las críticas "profesionales", junto a opiniones perfectamente válidas, se acabaron colando críticas de demasiada gente que, literalmente, solo había visto el tráiler de la película. No porque crea que esas críticas afectaron negativamente a la película, sino porque son la prueba de que, siete años después del estreno de la serie, nada ha cambiado y aún hoy mucha gente no irá más allá del título a la hora de juzgar algo con el nombre "My Little Pony".

A pesar de que, como digo, la película se estrenó en inglés hace dos meses y no resulta difícil de encontrar en Internet desde entonces, en su momento decidí que prefería esperar para que la primera vez que la viese fuese en la gran pantalla. Originalmente se suponía que esa primera vez habría sido hoy, haciendo de esta película la primera que veía en un cine el día de su estreno desde aquel aciago día de mayo de 2003 que todos preferimos olvidar, pero tuve la suerte de conseguir entradas para el preestreno en Gran Vía el pasado 30 de noviembre. Nota al margen: si alguien pregunta, un preestreno cuenta como estreno, así que doy por limpiada la mancha en mi expediente que suponía que mi último estreno en cines fuese aquel infumable bodrio. En cualquier caso, aunque podía haber escrito esta entrada hace una semana, y de hecho estuve a punto de hacerlo, creo que queda mejor hacerlo hoy. O igual estaba vago, yo qué sé.


Empezaré diciendo que reconozco que la película de My Little Pony no es perfecta. En primer lugar, resulta difícil saber a quién se dirige exactamente. Con muchísimos (demasiados) personajes nuevos, algunos de ellos probablemente inspirados por el reciente éxito de Zootopia y que apenas guardan relación con lo visto anteriormente en la franquicia, la película parece intentar abrirse a un público nuevo. Y aunque la película se puede ver y disfrutar sin haber visto un solo episodio de la serie, el incesante desfile de personajes que van apareciendo a lo largo de la cinta puede llegar a resultar confuso para alguien que no sepa de qué va la historia. Y si bien este frenético ritmo al menos consigue que la película resulte más ágil, a ratos hace pensar que algunos personajes podrían haberse omitido por completo, y a ratos deja con ganas de saber más sobre otros de los personajes que apenas sí reciben tiempo en pantalla. Este último punto no es exclusivo de los nuevos personajes y es algo especialmente sangrante en el caso de Fluttershy, una de las protagonistas de la serie, que apenas sí tiene líneas en la película.


El extraño manejo de los personajes no es el único (d)efecto del juego a dos bandas de la película. Aunque en su mayor parte se mantienen el mensaje optimista y el tono positivo que caracteriza a la serie, hay un par de momentos en los que la película resulta mucho más oscura que la serie, una extraña combinación que no consigue hacer las partes alegres de la película más digeribles a quien le parezca que el mundo de My Little Pony es demasiado edulcorado, al tiempo que resulta innecesaria para el resto de la audiencia. Problemas, en resumen, que hacen que la película se quede a dos aguas, sin ser el perfecto punto de entrada a la serie que podía haber sido para la gente que todavía no había dado a los ponis una oportunidad, pero tampoco una película para fans.

Mentiría si dijera que estos problemas no me han molestado. Soy totalmente consciente de que aunque My Little Pony se presenta como algo "para todos los públicos", no todos los públicos disfrutarán el mundo amable y colorido de los ponis y nada puede cambiar eso. Pero también estoy convencido de que ahí fuera también hay mucha gente (tal vez tú mismo) que está predispuesta a odiar este mundo de arcoíris y canciones, pero podría terminar descubriendo que le gusta si le diera una oportunidad. Es precisamente por eso que me habría encantado que la película fuese un buen empujón para superar estos prejuicios, puede que para alguna gente lo haya sido, pero tengo que admitir que hay varios episodios de la serie, incluso episodios escritos por la misma guionista, que probablemente habrían resultado más apropiados para eso que esta película.


Incluso con todos estos problemas, sin embargo, tengo que decir que la película me ha encantado. Tras la friolera de tres años esperando y dos meses extra de abstinencia voluntaria las expectativas estaban por las nubes, y aun así terminé disfrutando cada minuto de la proyección. Si algo se le podía pedir a una película de My Little Pony es que fuese tan adorable como la serie y la película lo consigue con creces. Es imposible no contagiarse de la alegría y el optimismo de estas pequeñas ponis y la historia, a pesar de sus pequeños tropiezos, termina resultando encantadora. Puedo decir con absoluta sinceridad que considero que la película hace un trabajo mucho mejor que otras películas de mayor éxito como la sobrevaloradísima y tramposa Frozen a la hora de transmitir su mensaje.

La parte visual es sin duda otro de los puntos más positivos de la película. Es algo a lo que normalmente presto mucha atención, y es literalmente el motivo por el que soy incapaz de ver series como Clarence o Steven Universe. Por muy geniales que puedan ser sus guiones, que no lo sé, no consigo prestar atención a dibujos tan espantosos. La serie de My Little Pony tiene un estilo sencillo y enormemente agradable que considero absolutamente adorable, y de algún modo la película consigue hacerlo aún mejor. Utilizando una curiosa mezcla de animación 2D tradicional con fondos 3D, bastante diferente al estilo de la serie y que puede resultar extraña por poco habitual, la película me pareció sencillamente preciosa visualmente y es ese uno de los motivos que hizo que me alegrase de haber esperado dos meses para poder ver la película en un cine.

Por último, la música merece una mención especial. Las canciones son una parte muy importante de la serie y por desgracia en ocasiones no resultan demasiado satisfactorias en el doblaje español. Ver la película en cines suponía ver la versión doblada y eso era algo que me preocupaba. Tengo que decir que, afortunadamente, esta es una de esas ocasiones en las que el doblaje cumple. Especialmente en el caso de Edurne, que borda su versión de la canción a la que presta su voz, pero también son perfectamente disfrutables todas las otras canciones de la película. Tanto es así que, tengo que decirlo porque me pareció un momento precioso, los niños del cine donde vi la película se pusieron a aplaudir después de una de las canciones. Buen trabajo de doblaje para un fantástico trabajo del compositor Daniel Ingram.


La película es, en resumen, una más que digna adaptación del mundo de la serie. Un bombón de chocolate en un mundo en el que todos los caramelos son de limón. Puede que no sea el mejor bombón que podría haber sido, pero sigue siendo un fantástico dulce para romper la amarga rutina a la que estamos acostumbrados. Y aunque no creo que mucha gente vaya a ponerse a comer bombones si nunca lo ha hecho, sí que deseo que a todo aquel que decida probarlos le gusten. De verdad, creo que vale la pena.

Etiquetas: ,

🔗 | Publicado: 10:20

30 de octubre de 2016

The Blues Brothers

- Estamos a casi 200 kilómetros de Chicago, tenemos el depósito lleno, medio paquete de cigarrillos, es de noche y llevamos gafas de sol.
- Tira.


Granujas a todo ritmo (1980)

Etiquetas: ,

🔗 | Publicado: 20:29

17 de julio de 2015

El sistema

Ese sistema es nuestro enemigo. Pero cuando entras, ¿qué ves a tu alrededor? Hombres de negocios, profesores, abogados, carpinteros... Son las mentes de los mismos que intentamos salvar. Pero hasta que no lo hagamos siguen formando parte de ese sistema y eso hace que sean nuestros enemigos. Tienes que entender que la mayoría de ellos no están preparados para ser desactivados, y muchos están tan habituados, dependen tanto del sistema, que lucharían para protegerlo.

Matrix (1999)

Etiquetas: , ,

🔗 | Publicado: 17:14

11 de enero de 2015

Famosos

No es un tema nuevo, pero creo que a estas alturas todavía no lo tenemos bien resuelto. La idea es sencilla, aquí vemos todas las películas y las series y esas cosas dobladas. No tengo nada que objetar, normalmente me gusta el doblaje, pero a veces la cosa no va del todo bien. Cuando lo que llega es una película normal, con sus personicas, aquí les dobla gente que no conocemos nadie, todo correcto... pero cuando lo que llega es una película de dibujos cuyo principal reclamo es que en la versión original las voces las ponen famosos, ¿qué?

No es fácil vender una película porque participa un actor conocido cuando quien va a ver la película no va a ver ni a oír a ese actor. Uno puede intentarlo, como hace unos años cuando se anunciaba por televisión "¡Johnny Depp es Rango!", o cuando Jack Black vino a España a promocionar Kung Fu Panda. Pero, seamos sinceros, este tipo de cosas son completamente ridículas cuando te diriges a un público que va a ver la película doblada por gente diferente. Así que queda el plan B. Usar a famosos para doblar la película. Y aquí es donde la cosa se pone complicada.


En realidad usar famosos no es algo necesariamente malo. No solo porque hay famosos que en realidad acaban haciendo un trabajo más que aceptable, sino porque a veces incluso "nuestros" famosos son más conocidos (aquí) que los famosos de fábrica, por ejemplo creo que hay muchos más españoles que conocen a Arturo Valls de los que recuerdan a Jerry Seinfeld, voz original de su personaje en Bee Movie. El problema empieza cuando por querer usar famosos a toda costa la cosa sale regulera o directamente acabas cometiendo auténticas horrorosidades imperdonables.

Sea como sea el resultado, usar famosos tiene algunos problemillas añadidos. Usar a alguien que sea famoso hoy no garantiza que siga siéndolo pasados unos años (un Sugus a quien me pueda decir quién doblaba aquí al mapache de Vecinos invasores). Y, además, los famosos hacen cosas. Si los famosos originales están ocupados el estudio lo resolverá, pero si son los famosos de aquí los que no pueden encargarse del doblaje, se acaba con atrocidades de continuidad como ésta (en verde famosos, en rojo actores de doblaje normales).


En resumen, ¿famosos sí o famosos no? Pues mira, chato, no sé. Pero el dibujico me ha quedao bien y quería sacarlo.

Etiquetas: , ,

🔗 | Publicado: 13:08

Archivo