Valadrem

«Parecen fuegos de artificio»

6 de octubre de 2021

My Little Pony: Una nueva generación

Hace unos días llegaba a Netflix la que, para mí, ha sido una de las sorpresas más agradables del año. Dudaba si a estas alturas merecía la pena hablar de esta película, pero creo que sería injusto no hacerlo. Estoy hablando de My Little Pony: Una nueva generación (My Little Pony: A New Generation).
El (poco original) título no nos engaña, en los primeros minutos descubriremos que ya no nos encontramos donde lo dejamos en 2019, sino que estamos en el futuro. En un futuro tan, tan lejano que las protagonistas de la serie que conocíamos son apenas una antigua leyenda, tan antigua que únicamente un pony apasionado por la historia antigua y su hija pequeña aun creen en ella.
Nadie más cree en esta leyenda porque, en esta futurible Equestria, a los ponis les resulta imposible pensar que realmente hubo un momento en el que las distintas razas de ponis pudieron estar unidas. Los ponis terrestres siguen ciegamente a una fabricante de ineficaces artefactos defensivos convencida de que los pegasos y los unicornios les atacarán en cualquier momento, los pegasos se encuentran recluidos en lo alto de una montaña donde se limitan a admirar a su engañosa familia real, mientras que los unicornios se esconden en un apartado bosque, presos de la paranoia y la superstición.

Nada parece ir a mejor en los años que transcurren hasta que la potrilla que conocemos al principio llega a convertirse en adulta y es por esto que deberá ser ella, junto con los ponis que encuentre por el camino, quienes intentarán demostrar que aquellas antiguas historias eran ciertas y que realmente hubo un tiempo en el que la amistad era mágica y puede volver a serlo.
Sin embargo, y pese al título, esta conexión con la generación anterior, probablemente parcialmente movida por un intento por recuperar la popularidad de aquella malograda serie, no es en absoluto uno de los pilares de la película. Resulta agradable ver que el recuerdo de nuestras queridas protagonistas sirve de inspiración para salvar Equestria una vez más, resultan también emotivos algunos de los pequeños guiños que salpican la película, pero ninguno de estos detalles es en absoluto necesario.

La película podría tener lugar en otro mundo, con otros héroes o heroínas, y no por ello sería menos válida, como sin duda será igualmente válida para esa nueva generación que no llegó a conocer la serie original. Porque lo que hace especial a la película no es un puñado de referencias, sino su mensaje. Su corazón.
Después del repulsivo final de Friendship is Magic, escribía una entrada en la que resumía la caída en desgracia de la serie comparando el primer episodio con el último. Cómo la serie había pasado de ser una reconfortante celebración de la amistad a convertirse en una descerebrada y descerebrante parodia en la que lo único que importaba era una épica batalla que había que ganar a cualquier coste, sin importar cómo, sin recordar por un momento qué era lo que se estaba defendiendo.

Afortunadamente, nada de ese lamentable final se ha conservado en esta nueva película. A pesar de lo diferente que es el mundo y lo distintos que son los personajes, hay mucho más del espíritu original de la serie en esta película que en cualquier episodio de las últimas temporadas que tuvimos la desgracia de sufrir. La película está orgullosa de su mensaje y lo celebra sin recurrir a atajos, sin esconderse tras una máscara de cinismo, siendo totalmente sincera. Y sorprendentemente lo hace incluso superando, en cierto modo hasta holgadamente, aquella digna película de 2017 que ya consideré una pequeña delicia en su momento.
Acababa mi crítica de la serie con un deprimente hoy incluso soñar nos está vetado. Si hay algo que quiere recordarnos esta maravillosa Una nueva generación es que nunca debemos dejar de soñar. No tengo más que buenas palabras para Robert Cullen, José Luis Ucha y todo el fantástico equipo detrás de esta encantadora película.
Un millón de gracias. Gracias por recordarnos que la magia existe.

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🔗 | Publicado: 17:30

10 de septiembre de 2021

Prioridades

🔗 | Publicado: 11:25

6 de agosto de 2021

Centauria (2021)

Hace unos días, Netflix estrenaba la primera temporada de su nueva serie de dibujos animados Centauria (Centaurworld, en su título original). Después de haber visto los diez episodios en apenas un par de días, y mientras espero la llegada de la segunda temporada... el año que viene... he pensado que podría dedicarle unas líneas.
Centauria cuenta la historia de Yegua, una yegua de batalla normal y corriente de un mundo devastado por la guerra que, por accidente, acaba en un mundo que no se parece en nada al suyo, ni al nuestro. Con el único artefacto que puede acabar la guerra en su poder, Yegua debe emprender un viaje para reunirse con su Jinete y salvar su mundo antes de que sea demasiado tarde.
El viaje de Yegua no será fácil. Como el material promocional de la serie hace suponer, el colorido chillón y el humor absurdo de Centauria supondrán un choque cultural para ella, pero sería un error suponer que será eso lo único que encontremos. No hace falta ir más lejos que al segundo episodio para descubrir que en Centauria hay más que arcoíris y tontas canciones. Aunque, dicho sea de paso, las canciones, tontas o no, son uno de los puntos fuertes de la serie. Con un promedio de más de tres canciones por episodio y casi una hora en total entre los diez episodios, la música sirve como hilo conductor de muchos de los momentos claves, desde lo más disparatado a lo más emocional, algo que podemos ver desde el mismo piloto con estilos completamente diferentes como la emotiva Rider's Lullaby o la inspiradora Hello Rainbow Road que bien podría ser una canción de película de Disney.
Creo que Centauria no lo tendrá demasiado fácil para mostrar al mundo lo que tiene que ofrecer. Me temo que habrá quien no esté dispuesto a darle una oportunidad a una serie que abraza descaradamente el absurdo, como también habrá quien prefiera no entrar en el lado más serio de Centauria. Pero quien tenga una mente abierta y acompañe a Yegua en su viaje a caballo entre guerras atroces y situaciones ridículas encontrará una serie fantástica con mucho humor y aún más amor. Una auténtica maravilla que, sin duda, bien merecerá ser recordada como una de las mejores series que nos ha dejado este año.
So say bye to the old, and hello to that Rainbow Road!

Actualizado: dejo por aquí mi entrada sobre la segunda temporada.

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🔗 | Publicado: 21:55

16 de julio de 2021

23 de abril de 2021

Futuro

¿Qué es el futuro? El futuro es como esto, pero peor.

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🔗 | Publicado: 00:10

16 de mayo de 2020

Anguita

Gracias por todo, compañero, maestro, Julio.
Que la tierra te sea leve, camarada.

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🔗 | Publicado: 12:58

18 de noviembre de 2019

El Rey León (2019)

Por fin he visto El Rey León.

Ha sido una decisión difícil, la película original de 1994 es una de mis películas favoritas desde hace décadas y no llevo demasiado bien lo de que nuevo material estropeé cosas a las que tengo cariño. No guardo buen recuerdo de las secuelas directas a vídeo y ni siquiera llegué a atreverme a darle una oportunidad a la nueva serie de dibujos, así que las tibias críticas que la nueva película recibió a su paso por los cines eran motivo más que suficiente para que tuviese muchas dudas. Aun así, decidí darle una oportunidad. Y solo puedo definir la película con una palabra.

Maravillosa.


El Rey León ha tenido la mala suerte de ser clasificada como remake, cuando no lo es en absoluto. Es una preciosa carta de amor a la película original. Tal vez sea un remake en el sentido literal del término, pero en el sentido cinematográfico, un remake es una película como Ocean's Eleven o The Italian Job, películas que sustituyen y reemplazan los originales. Nadie necesita haber visto La cuadrilla de los once o Un trabajo en Italia para ver sus nuevas versiones. Sin embargo, El Rey León de 2019 solo se puede entender como material adicional de la primera película.

Puede que ese sea su mayor problema y puede que sea esa la razón por la que algunos críticos fueron tan duros con ella: este nuevo Rey León no solo no es un remake, ni siquiera es una película como tal. Es sencillamente una nueva oportunidad de vivir la misma historia con otros ojos pero con el mismo corazón. Como es obvio, algo tan íntimo no puede tener el mismo valor emocional para todo el mundo y, muy probablemente, este mismo truco aplicado a cualquier otra película de Disney me habría dejado indiferente. Pero aquí funcionó perfectamente, al menos para mí.

Viendo la película y disfrutando cada segundo de ella me dolió recordar algunas de las críticas más duras que leí en su momento. Una de ellas, a propósito del reiterado uso de secuencias exactamente iguales que las de la película de animación, era especialmente desafortunada. Es precisamente ese uso de aquellos planos icónicos una de las grandes bazas de esta versión en acción real. Lejos de ser una vulgar copia como las críticas acusaban, no puedo sino ver esos planos como la imaginación llevada a la pantalla. Cuando veíamos la película de animación de 1994 no veíamos paisajes pintados y celdas de animación, veíamos África y leones de verdad, y es justo eso lo que esta película nos ha dado la oportunidad de ver. Exactamente lo que imaginamos hace veinticinco años, cobrando vida "de verdad".


No puedo acabar sin mencionar algo que en su momento me pareció más que confuso, la oposición frontal de Disney a llamar a esta película "animación" a pesar de que, técnicamente, es una película de animación: no hay actores y absolutamente todo está hecho por ordenador, exactamente igual que en todas las películas de animación que ha hecho Disney desde que abandonaron el 2D. La insistencia de Disney fue tal que mucha gente creyó que Disney estaba renegando de sus orígenes.

Creo que esa suposición no podría estar más lejos de la realidad, Disney puede haber abandonado el 2D, pero no ha abandonado la animación. Ahí está la secuela de la sobrevaloradísima Frozen para recordarnos que hay animación para rato. Y, tal y como Disney ha hecho Frozen 2, también podría haber usado ese mismo estilo de animación 3D para hacer un remake de El Rey León. Probablemente hubiese sido muchísimo más sencillo y barato que la versión en "acción real". Si no lo hicieron no es porque renieguen de la animación, sino porque hacer un remake así sería un crimen, sería tanto como decir que había algo de malo en la película original. Esta versión en "acción real" tiene justo el espíritu contrario, es una reivindicación de lo fantástica que fue aquella película original desde el primer al último plano.

Me alegro mucho de haberle dado una oportunidad a esta película. Puede que no sea absolutamente perfecta, pero me parece que sería muy difícil haber hecho algo mejor que esto.
Muchísimas gracias, Jon Favreau.

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🔗 | Publicado: 13:29

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